Se escucha música sacro. La acción se desarrolla en la actualidad. En algún lugar estratégico de nuestro planeta. Amanece. Un hombrecillo se haya acostado sobre una cama. Abre los ojos y se despereza lo mejor que puede. De un golpe se pone en pie, se estira aparatosamente, y comienza a bostezar cual fiera en madriguera. Da un paso, dos, hasta terminar colocándose frente al espejo. Viste un camisón blanco de encajes que le cubre los tobillos y los brazos hasta la altura de los puños. Sobre su cabeza lleva un gorro de lana blanco con un pompón en su extremo. Bosteza una vez más y comienza a escudriñarse detalladamente. Su aspecto es completamente soñoliento. Se mira y se vuelve a mirar desde todos los ángulos posibles de su anatomía, pero ya nada le sorprende. El hombrecillo: ¡Es la hora! ¡Un año más! (Mirándose en el espejo) ¿Todavía tienes sueño cabroncet...
--4-- Un paso, dos, tres, cuatro……, el cuerpo de Federico se desplazaba sin rumbo fijo por el Parque Central. Su brazo, en un ángulo de noventa grado, aún mantenía dentro del puño el tallo de la flor; en cambio, la otra mano, escudriñó en uno de los bolsillos del traje, y maquinalmente extrajo lo que parecía una carta. La última carta recib...
--3-- Pero a pesar de las dudas y de las incertidumbres, Magdalena decidió continuar frente a la ventana, porque en lo más profundo de su alma algo le decía que en cualquier momento vería surgir por cualquiera de las esquinas del parque a su amado, y cuando ese instante llegase, no pestañearía , porque el sólo hecho de hacerlo, la despojaría de incontables segundos que bien podría utilizar en el trayecto hacia sus brazos. Se lanzaría escaleras abajo, cruzarí...
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