"Más allá de la mirada"

Sé que un día, cuando las aguas dejen de estar divididas por las pasiones de los mortales, yo vendré, en una barca sin velas, tomando el rumbo de mi instinto, y en una playa sin nombre, dejaré si fuera necesario parte de la piel. Con la caída del sol, me uniré en un gran fuego y en un canto común pediremos al cielo, que mar y tierra sean cuerpo y alma; que tú mi playa, yo tu lecho. En la mañana, antes que tus ojos se pongan de viaje por el centro de mi cuerpo, olvidaré los años, recordaré con soberbia y en silencio que mi mundo comienza donde termina el mar. 

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