Entradas

Mostrando entradas de junio 27, 2011

" HISTORIAS ESPIRITUALES " El Paseo Marítimo(capitulo I)

Cuando se reunió con los amigos a la semana siguiente, le dijeron que el sábado anterior estuvo fantástico en el paseo marítimo. Armando pensó que era un sarcasmo, porque era absolutamente imposible, hacía una semana que estaba en cama con fiebre y su mujer estuvo junto a él las veinticuatro horas del día, y ella es un testigo fiable para confirmar que estuvo en casa por la enfermedad y no salió de ella para nada. Armando conocía muy bien el sentido fino y elaborado de sus amigos a la hora de hacer bromas.
__ ¡Al parecer en estos días me han extrañado mucho!--dijo Armando en tono de sátira.
__ ¡La fiebre te ha dejado algo perdido!--fueron las palabras de Orestes.
Desde que no levantaban una cuarta del suelo la pandilla siempre estuvo muy unida y con los años llegaron a modelar una verdadera y profunda amistad, pero esta broma no le gustó para nada a Armando que todavía arrastraba la resaca de los largos días de padecimiento.
Hacía varios años que cada fin de semana todos se reunían e…

" EL PRIMER AMOR DE LA ABUELA NENA" capítulo XIV

       En estos días el calor es sofocante y no se que hacer para librarme de él. ¡La humedad! Posiblemente mantener el cuerpo húmedo es una solución, al menos nos baja la temperatura corporal. Siempre he tenido una relación muy directa con el agua. Desde mis primeros años fuimos muy buenas amigas. Al salir del vientre materno todo cambió y me encontré con la realidad de un mundo árido y seco, pero gracias al agua, algo cambió con el tiempo. Vivir dentro del agua posiblemente sería para mi la mejor opción. Tengo una conexión sincera y profunda con el agua.
        Durante cuatro años la relación con mi caballero fue paso a paso más profunda, y para esta fecha ninguno de los dos podíamos estar sin el otro. Aunque solamente nos veíamos los días que mi padre había señalado, él siempre estaba junto a mi. Habitaba en cada rincón de mi cuerpo que aún no penetró, en las noches de invierno perdidas en la distancia, en las mañanas olvidadas de lluvia en el cuerpo. En el sonido de los adoquines …