" El tiempo fue poco a poco con su paso lento por el camino verde del monte ". Lo último que pude escuchar antes de girar la cabeza, después ya no estaba allí. Mi abuela decidió desde mucho antes, que todo estaba más que dicho. Cuando me pongo a recordar todo lo que me dijo, creo que no fui un buen oyente, y ahora claro está, estoy sufriendo las consecuencias de mi testaruda sordera. Que te cuento que tu no sepas, si cada día y cada noche te quedabas dormido en mi regazo.
                                              Estas palabras o simples palabras que van lentamente de un lado a otro de mi cabeza, me han acompañado durante años en este largo recorrido de la vida.¿Qué puede pasar cuando dejamos los recuerdos a un lado y vamos por el camino como simples instrumentistas de una sola partitura? Nunca te has preguntado qué hacemos sin los recuerdos, aquellos que una vez llegaron porque nos sentíamos culpables, no hablo de esos recuerdos, sino de los recuerdos que nunca fueron, porque no llegaron a la realidad.! Mírame!, tú sabes de que recuerdos te hablo, sí, de esos recuerdos, de los que no quieres recordar.
                                              Mi abuela me decía que nunca me arrepintiera de las cosas que hice, sino de las cosas que dejé de hacer. Esto es un buen recuerdo de alguien, recordándola a través de una acción; por eso siempre actué ilógicamente, o lo que es lo mismo, sin ideología; para no llegar nunca a olvidar. Claro está que todo lo que me rodeaba me lo ponía un poco más difícil. Por todo esto, dejé de la noche a la mañana, de recordar, el recuerdo para mí no tenía sentido, solo quería hacer lo que por hecho no había realizado. Claro que me había tomado al pie de la letra las palabras de mi abuela. ¿Pero cómo hacer lo que no había hecho si no lo podía recordar? Este fue el primer problema que tuve al quedarme solo, ahora no solo estaba sin recuerdo, sino que no los podía recordar
                                              Que problema para mi pobre mente calenturrienta y trasnochada. Pero los conceptos no estaban fabricados para mí, debía de tomar una decisión, y mientras más días pasaran, más recuerdos olvidados se amontonaban en mi almohada. Al final tomé  una postura, recordara o no, y olvidara o no, debía de estar muy claro en el próximo paso que diera..

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