Estamos un poco a la deriva en este territorio único que por intereses tratamos de dividir. Si algunas predicciones son reales, dentro de poco se va a producir un cambio, que seguramente algo nuevo traerá. Para algunos, en este mundo no pasa nada, su vida exceptuando algún que otro cambio de agenda, sigue como siempre. Otros no quieren ver que cada vez algo menos de futuro se esta movimiento en esta tierra. Y la mayoría, sea del signo, color, o credo que profecen se aferran a un sillón, en el nombre de la humanidad y del espiritud santo. No se cual sería la solucíon, por que la que pienso sería una utopía; pero la mayoría
“CUENTO NAVIDEÑO”
Se escucha música sacro. La acción se desarrolla en la actualidad. En algún lugar estratégico de nuestro planeta. Amanece. Un hombrecillo se haya acostado sobre una cama. Abre los ojos y se despereza lo mejor que puede. De un golpe se pone en pie, se estira aparatosamente, y comienza a bostezar cual fiera en madriguera. Da un paso, dos, hasta terminar colocándose frente al espejo. Viste un camisón blanco de encajes que le cubre los tobillos y los brazos hasta la altura de los puños. Sobre su cabeza lleva un gorro de lana blanco con un pompón en su extremo. Bosteza una vez más y comienza a escudriñarse detalladamente. Su aspecto es completamente soñoliento. Se mira y se vuelve a mirar desde todos los ángulos posibles de su anatomía, pero ya nada le sorprende. El hombrecillo: ¡Es la hora! ¡Un año más! (Mirándose en el espejo) ¿Todavía tienes sueño cabroncet...
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