“EL CANTANTE”
PUBLICACIÓN:(Setenta y
nueve)
Su madre lo incorpora, y Juan
con el cuerpo magullado se apoya en su madre. Se dirigen al baño. ¡Juan Benito
está a punto de llorar! En una noche lo perdió todo. En una noche su vida ha
cambiado. La madre comienza a quitarle las ropas para que Juan se de una ducha;
pero Juan no quiere oír hablar de agua. Lo sienta y abre el grifo del agua.
Juan permanece inmóvil con la espalda apoyada en la bañera. La madre cierra la
cortina.
Del bolsillo del saco de Juan
cae al suelo la estampita del santo. La bañera cubre su cuerpo y Juan se deja
llevar con la cabeza apoyada en el borde. A la madre se le calló la estampita
al doblar las ropas de Juan. La señora mira la imagen del santo y sonríe. Juan
se moja la cara. Su madre recoge la estampita y la besa con pasión. Juan llora.
Termina de colocar sobre una silla las ropas.
__ ¡Muy bien hijo mío!
¡Ya tienes tu estampita del santo!
__ ¿... .... .. .....?
¿... .... ...... .... ........? --¿De qué santo habla mi madre?
__ ¡Era el único santo
que te faltaba hijo mío!
__ ¡¡.. ...... ......
.......! -- ¡¡Ahora recuerdo la estampita!!
__ ¡Si no me quieres
hablar esta bien, pero escúchame! ¡Debes llevar siempre en tu bolsillo este
santo, te protegerá! ¡Lo estuve buscando para regalártelo y no lo encontré! ¡Es
un santo muy especial! ¡Es San Canturrio! ¡El patrón de los cantantes!
Juan Benito no dijo nada. ¡Qué
podía decir si perdió la voz! ¡Se deslizó por la bañera hasta meter la cabeza
por completo en el agua, y rezando cerró los ojos!
Comentarios